"Este gobierno castiga a los opositores"


En un jury de enjuiciamiento que duró casi dos semanas, Luis Arias, ex titular del Juzgado Contencioso Administrativo número 1 de La Plata, fue separado de su cargo. "Fue una clara decisión política, una maniobra de este gobierno autoritario ", dijo luego de la destitución, tras horas de espera.  




Fotos: María Paula Ávila 

La espera se hizo interminable. La lectura del fallo estuvo pautada para el mediodía del miércoles pero recién sucedió pasadas las 19. “Hasta ese proceder tortuoso tuvieron hacia el juez y hacia la gran cantidad de gente que vino a acompañarlo”, dijo la abogada de Arias, Analía Elíades.

A la sala  fueron varias personas para expresar su apoyo, como el abogado Julián Axat, autoridades de la Comisión Provincial por la Memoria y damnificados de la inundación. "El juez fue el único que nos escuchó, que nos atendió como nadie lo hizo. Que se preocupó por hacer justicia", dijo una víctima de la catástrofe.



Nueve de los once integrantes del jurado, entre ellos los tres legisladores oficialistas, el presidente del organismo que es también el titular de la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires, y todos los abogados representantes de la colegiatura bonaerense, consideraron que el magistrado cometió delitos de prevaricato (fallar contra derecho), abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público en una veintena de decisiones jurisdiccionales que tomó en diversas causas.

Además de destituirlo, por mayoría el jurado lo hizo cargo de los gastos de todo el proceso, lo inhabilitó para ocupar cargos en la provincia y enviaron extractos del jury a la justicia penal. La defensa del ex juez recurrirá el veredicto.



“Fue una clara persecución política. Quieren acallar las voces disidentes, y esto implica, en la provincia de Buenos Aires, la muerte del foro Contencioso Administrativo. Un fuero que, por su particularidad, tiene que proteger los derechos de los habitantes, usuarixs, consumidorxs, y ciudadanxs de la provincia de Buenos Aires y de los municipios”, dijo Analía Elíades, quien recordó que el fuero es, en efecto, el que tiene el deber de controlar y poner límites a los funcionarios públicos de turno que se apartan de la constitución o de la ley.

“El efecto disciplinador está más que claro. Si hacés algo que puede molestar el poder instituido, serás apartado. Si defendés a los derechos humanos serás apartado. Ése es el mensaje”, agregó la letrada.




Después del fallo, Arias expresó las mismas palabras que lo llevaron hasta el banquillo de acusados. "Es claro que este gobierno castiga a los opositores. El veredicto evidencia una persecución política que también se evidenció en la defensa de intereses económicos. Hubo fiscales que me armaron causas por venganza, y el poder político se encargó de ejecutarla", dijo. Entre los hechos que Arias obligó investigar a fondo, y que causó el recelo de otros jueces, estuvieron las víctimas de la inundación, los tarifazos, y los descuentos por días de paro de los docentes.



Para Arias, en efecto, la decisión del jurado no estuvo apoyada en ninguna prueba sólida en su contra. "Hemos comprobado que las acusaciones eran una infamia. Los testimonios y la documentación fueron favorables, pero no es una cuestión jurídica, sino política. Desde lo ético estamos conformes porque actuamos para favorecer derechos del pueblo. Este gobierno piensa que el que es un enemigo hay que aniquilarlo. Quien se atreve a estar en contra, sufre las consecuencias. Es un modelo autoritario".

“Recuperarse de tanta ignominia nos va a llevar su tiempo, pero si es necesario vamos a apelar a los tribunales internacionales. El tiempo nos dará la razón", concluyó la abogada Elíades.


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