Transformar el dolor en lucha colectiva

La Comisión Provincial por la Memoria (CPM) realizó durante el fin de semana pasado el V Encuentro Nacional de la Red de Familiares Contra la Tortura y Otras Violencias Estatales (RED). Cerca de 400 familiares de 15 provincias participaron de un espacio de debate y reflexión "que apunta a construir colectivamente herramientas para luchar contra la violencia institucional y la impunidad", según contaron desde la Comisión. Aquí, siete historias para entender cómo el dolor personal se convierte en la construcción de un nuevo actor político en el movimiento de derechos humanos. 




Fotos: SADO
Publicada: 19/12/18


Ramón Vázquez

Ramón Vázquez, un albañil santiagueño de 43 años, fue detenido y liberado el 12 de septiembre de 2013. Diez días después, el 22 de septiembre, policías de la comisaría 10ª de Santiago del Estero, la capital provincial, sin orden judicial y a pesar de un habeas corpus vigente, entraron a su casa y se lo volvieron a llevar. Su hijo se quedó toda esa noche en la comisaría a que lo dejaran libre. A la mañana siguiente, un oficial les dijo que había sido trasladado al hospital y fallecido por una descompensación. “En el hospital nos dijeron que lo recibieron recién a las 10 de la mañana y que murió por asfixia. Mi papá fue torturado durante 30 minutos, murió por bolseo, mientras nosotros esperábamos en la comisaría donde lo estaban torturando”, dijo su hijo Moisés durante el Encuentro organizado por la CPM. “Hay 9 policías procesados -cuatro de ellos detenidos- por tortura seguida de muerte; es algo histórico, es la primera causa caratulada así en Santiago del Estero por fuera de las causas por crímenes de lesa humanidad”, agregó Moisés.



Mario Arce

Murió hace poco más de un mes por una tuberculosis en la Unidad Penitenciaria 2 de Sierra Chica. Su hermana Marta, que asistió al Encuentro, asegura que lo dejaron morir. “Yo no sé mucho porque no terminé la escuela, pero supongo que con una medicación o una vitamina podían mejorar su vida”, dijo Marta. Mario Arce estuvo mucho tiempo en buzones, sin comida ni agua. Según la CPM, siete de cada diez muertes en cárceles bonaerenses, entre 2008 y 2016, fueron por problemas de salud no atendidos.



Bibiana

 “Sierra Chica es tierra de nadie”, afirma Bibiana, que tiene a su compañero detenido en la UP 2. Bibiana es otra familiar que participó del V Encuentro Nacional de la RED. “Lo que vengo a buscar acá es información, quiero aprender cómo poder defender a la gente, cómo ayudarlos, cómo evitar tanto maltrato, tanta tortura. El Servicio penitenciario Bonaerense (SPB) hace lo que le plazca y la gente tiene mucho miedo", dijo. Al igual que Marta, ella también tuvo que hacer un reclamo en la puerta del penal para que la escuchen; adentro su marido estaba en buzones haciendo una huelga de hambre. Bibiana se vino desde Santa Fe a realizar un acampe, en ese momento no sabía ni siquiera si su compañero estaba vivo o muerto. Después de esa primera denuncia, decidió mudarse definitivamente a Sierra Chica. En estos tres años, fue descubriendo las violencias que ejerce el SPB sobre las personas detenidas y sus familiares. “Las condiciones de espera para entrar a las visitas, los días de lluvia era todo barro, se nos mojaban las cosas que le llevábamos a nuestros seres queridos. Y la corrupción adentro, los penitenciarios venden droga y alcohol en los pabellones y en las piezas para la visita. Para ellos todo es una mercancía”, agrega.


La Masacre de Esteban Echeverría

Jorge Luis Ramírez fue uno de los diez masacrados hace un mes en la comisaría 3ª de Esteban Echeverría. José Luis y Rosa son sus padres, y asistieron al Encuentro. También estuvieron los padres de Elías Soto, y Gabriela, la compañera de Walter Barrios, otras dos de las 10 víctimas de la peor masacre en la historia ocurrida en comisarías bonaerenses.



Las Madres de la Masacre de Pergamino

Algunas de las siete Madres de la Masacre de Pergamino se hicieron presentes. El 2 de marzo de 2017, en la comisaría 1ª de Pergamino, Sergio Filiberto, Federico Perrotta, Alan Córdoba, Franco Pizzarro, John Mario Carlos, Juan Carlos Cabrera y Fernando Emanuel Latorre fueron asesinados. Encerrados en las celdas, los policías los dejaron morir entre las llamas. La versión oficial repitió que fue un motín, una pelea entre presos, que los colchones se prendieron fuego rápidamente y nada se pudo hacer para evitar la tragedia. A un año y medio de este crimen, el comisario Alberto Donza se encuentra prófugo, hay sólo un agente detenido (Alexis Eva), y cuatro efectivos procesados con prisión preventiva pero en libertad.

Rosa Bru

Un caso clásico: su hijo, Miguel Bru, fue detenido y torturado en la comisaría 9na. De La Plata. Se supo la verdad por los testimonios de los presos que estaban detenidos durante esa noche. Pero su cuerpo nunca apareció. Rosa resignificó el dolor y se convirtió en una de las principales referentes en la lucha contra el Gatillo Fácil y la Violencia Institucional.



Andrea Casamento

En 2004, Juan, el hijo de Andrea, fue detenido con 18 años junto a una compañera del colegio, cuando estaban por subir a un taxi después de tomar una cerveza en un bar. Un hombre entró con un cuchillo Tramontina, amenazó a los mozos y robó cuatro empanadas. En el escape, un policía de civil que estaba en el kiosco de la esquina creyó que Juan y su amiga eran los ladrones. La causa se caratuló "robo en poblado y en banda” –fue la época del asesinato de Axel Blumberg-. Pasó seis meses preso y le fijaron un juicio del que salió absuelto. Fundó la Asociación Familiares de Detenidos en Cárceles Federales (ACIFAD), por la que ya pasaron más de 10 mil familiares. En la ONG trabajan profesionales de distintas ramas con la idea de abordar el tema desde distintos ángulos. Se preguntan qué pasa con la Justicia, el trato en las celdas, qué les pasa a las mujeres que esperan en la fila de visitas y qué les pasa a los hijos en "el afuera", entre otras cosas.



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