El Poder Judicial en cuarentena

¿Qué pasa con la Justicia en medio del COVID-19? En stand by al menos hasta el 31 de marzo, la mayoría de las causas están suspendidas y lo mismo ocurre con los juicios orales. ¿Qué pasará después?, la incertidumbre que acecha en tribunales.





Por Romina Lambert
Fotos Matías Adhemar
19/3/2020

En el Poder Judicial no hablan de “feria”, pero el movimiento se parece bastante a un enero más. La Corte Suprema de Justicia de la Nación dispuso que se declaren inhábiles los días entre el 16 y el 31 de marzo. Además, a través de la Acordada 4/2020, se suspendió el curso de los plazos procesales ante la urgencia de la situación sanitaria. Esto es: suspensión de las causas por catorce días.

Los tribunales funcionan mínimamente y el personal quedó eximido de ir a trabajar aunque siguen cobrando su sueldo. Serán los jueces/zas y funcionarios/as quienes garanticen “una prestación mínima del servicio de justicia” en todas las dependencias. Quedaron exceptuados de estar en sus despachos las personas mayores de 65 años, quienes integren grupos de riesgo y las que deban quedarse al cuidado de menores de edad ante la falta de clases.

Sin embargo, en las causas donde hay detenidos los plazos no se suspenden. Tampoco se ponen en suspensión los plazos en relación a la libertad o morigeración de la pena o prisión preventiva de las personas detenidas, ni tampoco lo que tenga que ver con derechos fundamentales como habeas corpus.

Si un fiscal federal tiene que contestar un traslado para formular el requerimiento de elevación a juicio, que es de diez días, el plazo no se interrumpe. Este es un ejemplo de lo que anunció la Corte Suprema de Justicia en las Acordadas 3/2020 y 4/2020.



Las medidas: Juicios orales suspendidos y 40 millones de pesos para la emergencia 


En estas dos semanas, los juicios orales quedaron suspendidos en todo el país. El Secretario General de la Asociación Judicial Bonaerense, Pablo Abramovich, se reunió el martes con miembros de la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires pero no le comunicaron nuevas medidas. “Aún no se sabe qué va a pasar después del asueto. Seguimos con guardias mínimas”, dijo a Perycia tras la reunión.

Pero lo que la Corte Suprema y el Procurador General consideran que no admiten demora son los planteos por cuestiones de salud y las denuncias por nuevos delitos. En esos casos, según explicó a Perycia una fuente dentro del Poder Judicial, “las medidas dispuestas no tienen efecto, pues cualquier demora podría producir impunidad”.

La Corte dispuso, además, una medida inédita: usará 40 millones de pesos del Fondo Anticíclico para comprar insumos ante la emergencia sanitaria y contrataciones urgentes. Se trata de dinero ahorrado que tiene en plazos fijos para situaciones de emergencia. Pero no es todo lo que hay. Lo que se usará para la pandemia sólo representa un 0,15 por ciento del total que ronda los 26 mil millones de pesos. 

Home office judicial


La pandemia mundial del Coranavirus condiciona los ritmos laborales y si bien las jornadas de trabajo quedan a expensas de las disposiciones de cada juez, fiscal o defensor de acuerdo con los parámetros dados por la Corte, la Procuración y la Defensoría, respectivamente, el Poder Judicial establece guardias para sus trabajadores.

Una gran cantidad de funcionarios están desempeñando sus tareas desde su casa. En ciertos espacios se dispusieron sistemas rotativos que van cambiando día a día.

La semana previa a los anuncios del gobierno nacional sobre quedarse en casa, la Corte y la Procuración habían dispuesto que los magistrados tomaran los recaudos para evitar la reunión de personas en salas o lugares de espera. Ahora, todas las presentaciones se harán vía digital para evitar la circulación y el contacto de personas en Tribunales.

Según adelantó Abramovich, está por salir una resolución con un ordenamiento del acceso del público a los Tribunales, donde se van a limitar sólo las cuestiones urgentes, que se atienda sólo a dos personas por vez en la mesa de entrada y cómo se tiene que proceder a hacer la fila quienes estén esperando afuera.

La incertidumbre mundial no escapa a los tribunales. A las 10 de la mañana de un martes que debería estar minado de abogados, víctimas, victimarios o familiares, en los pasillos de las fiscalías platenses se escuchan en detalle los zapatos sobre el piso. En la puerta de la UFI 2, un papel con 7 números invita a llamar ante cualquier duda.

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